Viernes de Metal cargadito de mierda. Hoy tenemos un poco de todo, mirad:

Morrissey | Low in High School

Empezamos con el puto chascazo de la semana. ¿Qué pollas es esto, Steven Patrick? Pop indefinido y desganado con Morrissey al micrófono. Ninguna novedad, supongo, pero no puedo evitar cagarme un poco en los cojones cada vez que empieza una canción y no es “Todavía hasta la polla”.

Con lo guapísimo que era el estilo bien definido y ejecutado de Los Putos, me sigue sorprendiendo que este cerdo no se aclare e insista en sacar discos llenos de experimentos flojos.

Electric Wizard | Wizard Bloody Wizard

Vaya por delante que nunca he sido demasiado fan de esta gente (no al menos comparado con el amante medio de la música gorda), así que no esperaba gran cosa.

Para mí despolle, el disco entra fácil. Es como un disco de los primeros Queens of the Stone Age, como Pop-Rock gordo y decadente. Ninguna maravilla, pero curioso y escuchable.

Aosoth | V: The Inside Scriptures

Retonmándolo un poco donde lo dejaron Blust Aus Nord, ¿verdad? Un disco casi cañero, directo y cargado de riffs fratless como de enjambre de abejas.

No es la pollísima, pero se deja escuchar de putas bolas. Por supuesto, faltan blastbeats, pero al menos no sobran paisajes.

Nullingroots | Into the Grey

Qué pronto absorben algunos las nuevas tendencias. La primera canción ya lo deja clarinoide: Nullingroots quieren ser Deafheaven. Y no los Deafheaven del “Bañista de Sol”, sino los del “Nuevo Bañata”, no sea que no estén a la última.

Da un poco de penita ver un calco con tan poca personalidad, pero bueno, no lo hacen especialmente mal, aunque a menudo se nota un amateurismo doloroso. No creo que me ponga mucho el disco teniendo el original tan a mano, y eso… es un problema.

Godflesh | Post Self

Otro de esos grupos que todo dios adora y a mí me la traen flojéibol al 150%. Había leído que no solo era post self, sino que era post todo. Bueno, pues nada, a mí me ha parecido más como siempre que nunca; un poco más blando si acaso.

Tampoco me hagáis mucho caso, que a mí todos sus discos me parecen iguales, pero no puedo menos que recomendar precaución si pensáis que Gofres se han reinventado en este puto disco.