Empieza noviembre y empieza jodiéndome duro. Va:

Moonspell | 1755

Siempre he sentido debilidad por estos portugueses. Cuando era chaval estaban en lo alto del gotiqueo jevo; no sé cómo están ahora, pero espero que de huevos, porque veo que siguen sacando buenos discos.

El punto fuerte siguen siendo las voces, pero todo el disco es bastante sólido. Personalmente quitaría las mierdas como moras, ya sabéis que nunca he sido muy amigo de las melodías exóticas, el resto una delicia.

Scour | Red

Segundo EP del proyecto blackmetalérico del bueno de Anselmo, muy en la línea del primero; básicamente, riffs simplones molones y brutalidad oscura.

Suena guapo, un poco como me parece que debería ser el Black Metal en general: directo, malrollero y bestia, sin polladas. Las voces de Anselmo bien cuando no se ponen deathmetaleras, que no pegan ni con mierda.

Code | Under the Subgleam

Nuevo EP de los experimentaloides de Code. La componente experimentaloide, por suerte, está bastante atenuada en el disco y resulta muy escuchable.

Por supuesto, como en todas sus entregas hasta la fecha, faltan blastbeats. Sería la hostia con un poco de zapatilla de vez en cuando; pero no, insisten en no dar el puto paso y nos dejan otra vez con un disco que suena acojonante, ejecutado de putos huevos, pero sin salirse de la mediotempez.

Cold Cell | Those

Black Metal desde Basilea con basca (el batería, concretamente) de Schammasch.

Buen equilibrio entre partes atmosféricas y zapatillescas, aunque las atmosféricas se me antojan un poco genéricas. Nada acojonante, pero más que correcto.

Converge | The Dusk in Us

No os voy a engañar, tengo un paquete de cojones a los putos Converge, pero como sé que os gustan, os dejo mis impresiones para que os las paséis por el forro de la mierda.

Lo de siempre, Hardcore ruidosito para paladares que se creen exquisitos. No está mal, sobre todo cuando no pretenden ser los más duros de su casa, pero no es mi puta taza de té.

Annihilator | For the Demented

Gratísima sorpresa de uno de los pocos grupos de Thrash que respeto. Muy como los recordaba (igual llevaba 10 años sin seguirlos), quizá un poco mas metalliqueros a veces, pero de puta madre.

Me he sorprendido a mí mismo bailoteando por el salón mientras le metía, lo cual, para un disco de Thrash, es bastante inaudítico.