Empezamos el segundo día, ya un poco más descansados y con un largo día de satanismo por delante. Cuidado, que va:

Before We Vanish

Unos marcianos vienen a invadir la Tierra y, como habría hecho cualquiera, empiezan por puto Japón.

La peli empieza de cojones, planteando ideas realmente interesantes que, por no saber resolver, abandonan a media película. Entretiene pero defrauda.

RIP

Corto español de humor negro sin muchas pretensiones que convence fundamentalmente por la espontaneidad del no-muerto.

Muy divertido.

Matar a Dios

Unos gilipollas se ven envueltos en un lío cojonudo del que deciden salir follándose a Dios.

Suena mejor de lo que es. La idea no está mal, pero las interpretaciones son vergonzosas, el ritmo putapénico y la cinematografía en general bastante pobre. Me entretuvo suficientemente, no obstante.

 Blade of the Immortal

La centésima película del cabrón de Takashi Miike (que, esta vez, no me hizo ninguna reverencia) basada en el tebeo chino homónimo.

Empieza a lo relato épico y acaba como una peli de acción/aventura más larga de lo que debería. Bien, pero ojalá mantuviera el tono del principio.

Jailbreak

Empezamos el maratón de “basca escapándose de la trena”, y lo empezamos tarde gracias a la ya habitual acojonante organización del festival, que empezó Blade of the Immortal una hora tarde.

Distintos bandos de camboyanos se dan de hostias en el talego por alguna razón. Excelentes coreografías en un guion de cagarse en los cojones.

Madraza

Una señora argentina que, tras el asesinato de su puto marido, empieza a ganarse la vida como asesina a sueldo.

Entretiene una historia ejecutada pobremente. Mención especial al plano “Farmacia de Guardia” final.

Last Rampage

Una familia de sureños planea el escape del trullo de su cabecilla: T1000.

Historia basada en hechos reales rodada con un presupuesto bajo, pero bien aprovechado, que mola, pero no termina de acojonar. Aunque lo tenía difícil igualmente a esas putas horas.