Un año más tuvimos la oportunidad de ir a partirnos el culo de las vocales sin huevos catalanas en el Festival de Cine Descojonante y de Terror de Sitges, que celebraba su 50 aniversario. Esta vez fuimos solo desde el miércoles, que llegamos justo para el maratón de La Nit + Zombi en Prado.

Esto es lo que vimos:

Z Fest

Corto español en que una joven pareja discute en una tienda de campaña en medio de un festival de Black Metal sin tener puta idea de que están rodeados de gilipollas.

La mayoría del corto pasa dentro de una tienda de campaña y siento debilidad por las obras que pasan en el mismo sitio. El guion es graciosete y cotidiano y en general me pareció un corto muy divertido.

The Predicament

3 tíos se quedan encerrados en un coche durante el apocalipsis zombie. Algunos escapan, otros mueren. Y ya.

Bastante mierda, la verdad. Es como una escena floja de una película aburrida.

Dead Shack

 

Un puto descojono de familia se topa con una MILF que esconde una verdadera cabronada zombie.

La peli resulta irreverentemente divertida, con un padre que es el puto amo y una suerte de “Goonies de la vida real” que entretienen sin acojonar.

Anna and the Apocalypse

Unos gilipollas de instituto se ven envueltos en una jodienda que deciden resolver a golpe de Pop Rock.

Algún cabrón pensó que unir los géneros musical y de zombies era suficiente para hacer una película y pasó de currárselo mucho más. Por suerte, subcontrató la parte musical a alguien que sí se tomaba en serio su trabajo y al menos esa parte no es el paradigma de la mediocridad.

De Zombiology vimos 10 minutos, pero no nos estaba convenciendo ni una mierda y llevábamos ya 24 horas despiertos y viajando, así que dimos el día por finiquitado.

Mañana más y mejor.