Ayer fue el estreno de la 3ª temporada de Twin Peaks, tras algo más de 25 putos años de la 2ª. Cuatro capitulazos, de los que vi dos (porque pensaba que solo salían dos), y de los que debo decir que su puta madre.

Aviso, antes de empezar, para que nadie se sorprenda: Lynch me cae como el puto culo. Me parece un gilipollas pretencioso, no me entero de nada en la mitad de sus mierdas y no sintonizo en absoluto con su manera de hacerse el guay (sin que eso signifique que no sintonice con hacerse el guay, que me parece de huevos).

Tolero, no obstante, Twin Peaks. Me mola su atmósfera; me mola su puta intro, que me recuerda a mi infancia (aunque no recuerdo quién huevos la veía, ¿mis primas?); me mola el tono de humor cutre, noventero y simplón del que hace gala; me mola la historia inicial y me mola, sin que sirva de preceputodente, la mierda rara que inunda la serie.

Hay otro montón de movidas que no me molan, claro, y la cosa queda en que me la trae bastante flojéibol; que no está nada mal para ser del bobo de Lynch.

Vi la serie hará como un año o dos, cuando la gente se volvió loca porque se anunció que iba a haber tercera temporada.

Manda huevos; voy de anacoreta, de cabronazo impermeable al hype, de que solo consumo arte que haya creado yo mismo… y luego me trago esta mierda porque cuatro gilipollas en Twitter ponen mazo exclamaciones al nombrarla.

También vi la peli, Fuego Pártete el Nabo en mi Cara, pero ahí ya sí que no; esa puta mierda es el paradigma de todo lo que odio de las películas de Lynch: lo raro por lo raro, interpretaciones de mierda, un ritmo asqueroso si no estás disfrutando de lo que puto pasa, el sinsentido constante… solo de recordarla me entran ganas de ir a cagar.

A lo que voy, que empiezo a hablaros de mi puta vida y no me centro: la temporada nueva. Empieza duro, me ha molado bastante.

La primera escena en la jodida frente, con metraje al revés, como el puto Darkman manda. No es el enano raro de Carnivale bailando, pero sigue siendo al revés.

Sobra decir, claro mierda está, que no me acuerdo de nada ni de la serie, ni de la peli, así que entiendo que hay como guiños a movidas de las temporadas viejas, pero ni los pillo ni parecen recrearse mucho en el “eh, que decías que te molaba este rollo, aquí tienes otro poco, a nod’s as good as a wink to a blind bat“.

De hecho, la nueva temporada parece mirar claramente hacia adelante, proponiendo nuevas gilipolleces sirviéndose tanto del pasado como podría servirse si se hubiera emitido al año siguiente de terminar la segunda. Y me parece de putos huevos, la verdad.

No lo había pensado mucho, pero tenía la sensación de que iba a ser la típica mierda complaciente para nostálgicos y tengo que decir que nada más puto lejos. La movida sigue para adelante: se plantean nuevas mierdas raras, hay una nueva Laura Palmer (aunque no haya tanto morbo a su alrededor) y parecen seguir dándose pistas que vayan a explicar algo.

Dudo la hostia que sea así, claro, pero a estas alturas de la puta vida Twin Peaks es para mí como ir a comer un menú del día de 12 plomos: no va a ser la puta polla, pero tampoco parece probable que vaya a palmarla en el camino.

A partir de aquí, casi todas mis notas son spoilers, así que mejor lo dejamos, porque pretendo que este sea un blog spoiler-free.

Como digo, me ha gustado, aunque tiene toda la pinta de que este desaguisado no se arregla con sentido común. Muy Lynch, pero 25 años después, sabemos a qué atejodidonernos.