El marinero tajado y sus colegarios vuelven a jodernos la puta vida con un nuevo disco: Emperador de arena. El disco sale oficialmente en una semana, pero desde el domingo pasado puede encontrarse por los medios habituales.

Se habían adelantado ya 3 temas y 6 anuncios/documentales haciéndose los putos graciosos en los que podíamos hacernos una idea de qué cojones nos esperaba.

El mismo domingo me hice con él y le metí un par de veces. Mis primeras impresiones fueron bastante buenas, nada la pollísima, pero ningún disco de Mastodon me lo parece al principio. Un poco raro, como demasiado heterogéneo, todo el puto rato solos cutres no-mastodontianos (más bien soft-roquéricos), pero mucha melodía vocal molona, partes jevísimas y la hostia de variedad.

Me pareció que en vez de dar otro paso adelante, como más o menos venían haciendo, daban un puto paso de tajados mazo aleatorio, que no pasa nada mientras el disco mole, claro, pero sentía la desazón del “¿pero qué huevos?”.

A la cuarta o quinta escucha todo cambia: suena Mastodon, ya ni me cato de la mierda de solos de Manolo Santana y la QOTSAna “Show yourself” empieza a no destacar por su poperismo y a integrarse como un pasaje bailongo pertinente en el conjunto.

La cosa mejora con las escuchas, y espero que lo siga haciendo, como siempre pasa con estos cerdos.

Hay un par de colaboraciones en la antepenúltima (Andromeda) y penúltima (Scorpion Breath) canciones del disco; de Kevin Sharp , cantante de los ganadores de un récord Guinness Brutal Truth, Lock Up (que sacaron disco el otro día) y Venomous Concept y el puto Scott Kelly; cantante y guitarra de Scott Kelly y Neurosis.

Ambos pegan cuatro gritillos en cada canción y a chuparla. Imagino que será alguna pollada de acuerdo discográfico más que colaboraciones genuinamente nacidas entre cubatas de Mat Kenn y Coca Cola Zero.

Quería dedicar las últimas líneas de la entrada a, me cago en la puta, la canción que cierra el disco, la denominada “canción tajada del marinero sensible” o Jaguar God. Por favor, prestad atención a las primeras estrofas del marinero trompa porque muy poco tienen que envidiar al mongolismo de Halford en Epitaph. Pasarán meses hasta que deje de partirme el culo cada vez que suene esta canción.